Lençóis Maranhenses, Lagunas en medio del desierto.

En el estado brasilero de Maranhão, existe un gigantesco desierto de dunas blancas conocido como Lençóis Maranhenses, resguardado dentro del Parque Nacional Dos Lençóis.

São Luís es la parada obligada para aquellos que quiere visitar el parque, dicha ciudad, es la capital de Maranhão.

Los Lençóis son un desierto de cerca de 100 kilómetros de longitud y 50 de ancho, al borde del atlántico y rodeado de bosque tropical. Este desierto que, entre los meses de junio y septiembre, se llena de lagunas de agua dulce formadas por la acumulación del agua de lluvia.

El misterio en esta historia yace en el hecho de que cuando las lagunas se llenan, la vida retorna, como si nunca se hubiera ido del lugar. Una de las hipótesis para explicar el fenómeno es que los huevos de los peces y cangrejos son mantenidos vivos en la arena, explotando cuando las lluvias vuelven.

Sus dunas de casi 20 metros de altura ofrecen paisajes que cambian con el simple soplo del viento. La vista es increíble, ya que el contorno de las dunas es dibujado por enormes piscinas de agua límpida. Verdes y azules.

La mejor época para conocer los Lençóis va de junio a septiembre, cuando termina la estación de lluvias y las lagunas están llenas de agua. De septiembre hasta el fin de año llueve poco y por esa razón las lagunas se van secando hasta quedarse muchas de ella sin agua. En enero comienza la lluvia, que es muy intensa durante los meses que van de febrero a mayo, momento en que se llenan las lagunas. Por esto no es recomendable visitar los Lençóis entre diciembre y mayo.

Para llegar al parque se debe partir desde São Luís, las opciones para arribar a este paraíso son, ir en automóvil  o tomar un ómnibus en un viaje de 10 horas, o por avión en un vuelo de 40 minutos desde São Luís siempre rumbo a Barreirinhas.

Ya que las distancias son muy largas se recomienda tomarse al menos cuatro días para visitar este maravilloso lugar.

No dejaremos de mencionar que la región tiene poca infraestructura de turismo, pero Barreirinhas tiene hoteles, hosterías, restaurantes y negocios de artesanías, aunque el servicio ofrecido todavía es muy precario. En las villas es posible apreciar la típica comida de la región y tener contacto con su simpática gente.

Desde Barreirinhas se pueden realizar dos excursiones: la que lleva a la parte de los Lençóis más cercana a la población, y el sobrevuelo en avioneta de la región, absolutamente recomendable si entra dentro del presupuesto de viaje.

Este “desierto” garantizamos que lo dejara boquiabierto, maravillado por este paisaje único en el mundo, eso si no olvides aprovisionarte de protector solar y llevar bastante agua, ya que allí no hay ningún lugar donde comprarla en kilómetros a la redonda..

Si te gustan nuestras notas, compartilas, y dejanos tus comentarios!

Sin categoría